ACEITES ESENCIALES

Los aceites esenciales llegaron a mi vida de la mano de Eva. Esa mañana, junto a Eli, habíamos quedado en Litten para programar un taller de yoga y aceites para mamás. Me trajo un botecito muy pequeño de tamaño, pero muy grande de intención y solo olerlo, tuve la sensación de que aquello iba a ser el principio de algo muy potente. Durante el tiempo que lo utilicé lloré muchísimo, era como si aquel líquido estuviera sacando lo peor de mi. Incluso Jordi, mi pareja, me dijo que dejara de usarlo. Entendí muy rápido que aquella sustancia estaba moviendo mi energía y elevando mi vibración de una manera brutal, haciéndome sacar para dejar entrar.

Después de este episodio, y de buscar información sobre aromaterapia, aceites esenciales, usos, beneficios... llamé a Eva y compré mi kit de inicio. Empecé a utilizarlos en casa, con cautela pero con mucha emoción. Con algunos notaba el efecto muy rápido y con otros, fue cuestión de días. Desde el principio, entendí que iban a ser una herramienta brutal para acompañar el estado físico y emocional de Carlota y de mi familia. Entonces me entraron ganas de saber más e hice una formación de aromaterapia aplicada a bebés y niños/as que me dio muchísima más información sobre este mundo tan apasionante y beneficioso que entra en quinta y sin frenos directamente a nuestro sistema límbico y a nuestro torrente sanguíneo.

Y yo, que vengo del mundo de la educación, acompañamiento familiar, masaje infantil, grupos de crianza... imaginad que relación tan rápida encontré entre ambos mundos! 

En mi caso, he conectado mucho con ellos a nivel emocional, me siento positiva, enérgica, creativa, contenta, con ganas de iniciar muchas cosas..  Como decimos con Eva, nos va a salir confetti de la cabeza. En el caso de Carlota, los utilizamos mucho  para rebajar potencia, para sostener, para calmar, para crear vínculo, para estar la una con la otra, también a nivel físico  (resfriados, golpes, cicatrices, dolor de barriga, sistema inmune...) A ella le encanta acompañarme mientras le hago las "pócimas mágicas", se las aplica, me pide los aceites para olerlos y escoge el color del difusor que más le atrae. Se ha convertido en un ritual precioso. 

Cada día se van uniendo más personas a nuestro grupo de acompañamiento, en general mujeres fuertes, empoderadas, que buscan bienestar para ellas y para sus familias, con ganas de acercar naturaleza a su hogar y beneficiarse de todas sus potencialidades.

Estoy segura que esto solo es el inicio de un camino realmente precioso, no puede ser de otra manera, cuando lo que estas utilizando es materia natural ¿sabéis cuando las abuelas nos decían...? Ponte un poquito de limón y frégate con un poquito de menta... pues para mi, es volver un poco a eso, a los ungüentos, a las mezclas del campo, al aceite de oliva, a los olores de nuestra infancia, al bienestar de sentirnos arropadas por el universo...

NO ES MAGIA, ES QUÍMICA....

Si todo esto te resuena, estaré para acompañarte en el camino, no lo dudes.

Por cierto el bote que me trajo Eva era VALOR...


Muchas gracias por estar y mucho confetti!