VÍNCULO

VÍNCULO es una palabra muy grande, contiene mucha carga emocional  y muchos sentimientos.

Para mi, ha sido y está siendo fácil, precioso y natural establecer y construir esos lazos de amor que me unen con ella y es brutal ver cómo día a día, se va fortaleciendo. Cuando me formé en Educadora de masaje infantil en AEMI, el vínculo fué el tema transversal de toda la formación, leí, estudié y me informé sobre todas sus características y potencialidades:

Dicen que normalmente el vínculo tiene que ver con la primera relación que establece el ser humano al nacer, generalmente con la madre o persona de referencia, y que tiene como base de unión el amor incondicional, el tacto y la calidez.

El vínculo es un proceso que empieza el día en el que naces, el bebé se vincula generalmente a la madre, ya que es la persona más cercana que le proporciona el amor, la temperatura, el control de sus necesidades básicas creando así una relación estrecha que durará de por vida. Éste vínculo poco a poco irá estableciéndose también con otras personas de la familia, como el padre, los hermanos, los abuelos...

Investigaciones dicen que el vínculo entre el bebé y la madre se da incluso antes de nacer, potenciando una relación más fuerte una vez el bebé sale a la vida extrauterina. Potencian el vínculo, las relaciones positivas basándose en el amor y la seguridad ya que el bebé viene al mundo con la necesidad de obtener proximidad y seguridad con los seres humanos que le rodean.

Existe una diferencia entre vínculo y apego. Mientras que el vínculo se da en la fase prenatal y posteriormente al nacimiento con la persona más cercana, (tiene que ver más con el mundo animal), el apego se puede dar en diferentes estados y ocasiones de la vida del bebé o niño y tiene que ver con relaciones de dependencia hacia las otras personas.

Por tanto podrá tener apego al padre, hermanos, cuidador o incluso pareja en edades adultas.

Para establecer un buen vínculo será necesario que la persona adulta implicada en éste proceso tenga sensibilidad hacia el bebé y capacidad de dar respuestas hacia las necesidades más básicas del bebé.

Generar amor y confianza nos proporcionará su consolidación.

En los casos en los que no se establece el vínculo correctamente podemos ver situaciones como separación temprana y prolongada, falta de madurez de los progenitores, abandonos, dudas, inseguridades, estados psíquicos graves como depresiones postparto, poco o demasiado apoyo familiar, abusos o diferentes situaciones por las que los padres no pueden ejercer su papel. En estos casos, en los que el vínculo no se da, es importante que haya la posibilidad de retomarlo ya que el bebé siempre estará dispuesto a recibir esa proximidad que necesita. 

Nunca es tarde para establecer el vínculo. 

Algunos elementos que ayudan a formar vínculos afectivos pueden ser: el contacto visual, la voz, la sonrisa, el oído y sobre todo el tacto, ya que es el primer sentido en desarrollarse y el único sentido sin el cual no podríamos sobrevivir.

Precioso, interesante y necesario.